Ana

Cuenta la historia de una chica que como todas las tardes después de la escuela regresaba a su casa.
Al bajar del colectivo un hombre esperaba por ella,
el hombre se le acercó y se paró al lado de ella y le dijo: “¡Camina! no digas nada por que te mato”.
¡Ella se asustó mucho y siguió sus órdenes!
Al hombre que la quería secuestrar le empezó a sonar el celular. Al querer sacar el celular del bolsillo se le cayó y al agacharse el hombre para recoger el celular, la chica reaccionó y le pegó una patada. El hombre cayó y la chica empezó a correr. Así llegó
a su casa sana y salva… hoy por hoy la chica es controlada por sus padres y todo el tiempo están llamándola a su celular para saber que está bien!


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