En un lugar lejano de la gran ciudad, donde el agua corría por los arroyuelos, formando cascadas, todo era verde y las flores cubrían campos.
Allí vivía una mujer de largo pelo rosa, piel verde y corpulento cuerpo.
Por la acción del hombre se desviaron los ríos para el riesgo de las siembras y se secaron los arroyos y murieron las flores, entonces alguien convención a la mujer ante tanta adversidad conquistar la ciudad, ganaría mucho dinero y ella partió buscando mejorar su vida ante la necesidad de todo, techo, comida y llego a la mole de luces y cemento y se encontró sola en la calle se sintió angustiada. Diferente  a las demás, pero un día otra mujer la miró a los ojos y se reflejo en ellos y vio alguien diferente sintió paz y confianza, la mujer preguntó cual era su nombre, y ella respondió “me llamo Briza” y vengo desde lejos y la mujer le dijo: si estás triste ¿Porqué no regresas a tu pueblo?, y ella volvió después de un largo tiempo, pero nada había cambiado todo estaba seco. Y sin llorar por lo que no podía cambiar tomó otro camino. No sabía que iba a encontrar, pero la decisión fue propia y la esperanza acompañaría su trayecto.
Norma Charo-(22.05.2010)

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